Cómo reducir la muy temida factura de la electricidad

| October 6, 2015

Cómo reducir la muy temida factura de la electricidad

Si eres como yo, seguro que sabes exactamente el momento preciso del día, e incluso del mes, en el que el cartero llama al portero electrónico y mete en tu buzón la muy temida factura de la electricidad. Abres la puerta y te acercas de mala gana, respiras lenta y profundamente, empiezas a abrir el sobre. Todavía se vislumbra algo de esperanza en tus ojos, pero cuando llega el momento inevitable sientes un impacto casi mortal al ver esa cantidad desgarradora que sin duda va a manchar de rojo otra vez tus cuentas.

Así que, por el bien de tu salud, y por el bien de tu empresa, te damos algunas ideas a continuación  para que te ayuden a minimizar el estrés inducido por ese momento temido al que nos sometemos mes tras mes, porque, la triste verdad es que los precios de la energía parecen continuar con la misma tendencia de alza en los últimos seis años en la mayoría de los países, a pesar del hecho irónico que la demanda del consumidor hace tiempo que disminuye.

Las sugerencias que te ofrecemos a continuación no son ni nuevas ni excesivamente drásticas, pero queremos inculcar un sentimiento de urgencia para que las integres en las actividades diarias de tu negocio y puedas luchar contra los proveedores de energía, que no cesan de tomarle el pelo tanto a las pequeñas empresas como a los consumidores.

1. Tienes un contrato?

Al trasladarse a un nuevo local, muchas empresas empiezan a pagar las facturas que reciben erróneamente, sin haber firmado un contrato de antemano. No caigas en esa trampa. Un contrato te garantiza normalmente una serie de beneficios que pierdes si no lo firmas.

Recuerda que todas las grandes empresas energéticas quieren tu patrocinio. Haz tus deberes y compara precios para averiguar qué proveedor se adapta mejor a tus necesidades. Y no creas que tienes que atarte al proveedor que selecciones indefinidamente. Si no estás satisfecho con sus precios y servicios, tienes derecho a renegociar el acuerdo inicial al cabo de un año, o cambiar a otro proveedor.

Algunos proveedores ofrecen tarifas fijas. Las probabilidades de que los precios de gas o la electricidad desciendan en un próximo futuro son mínimas, así que, “ atarse” a una cantidad fija con un contrato de dos o tres años, no es una idea descabellada. Con un contrato fijo sabrás exactamente qué cantidad vas a pagar en cada factura y te permitirá planear tus finanzas de antemano.

2. Cómo comprender el medidor de la electricidad

Si te familiarizas un poco con el funcionamiento de tus medidores de gas y electricidad podrás entender si se te está facturando correctamente o no. Si se te permite esta opción, intenta proporcionarle tus propias mediciones a tu proveedor de energía para que tus facturas se basen en la cantidad que realmente estás utilizando, no en una mera estimación. Esto reducirá la probabilidad de tener que pagar demasiado (o demasiado poco).

Llama a un técnico al menos una vez al año para verificar si las lecturas de tu medidor continúan siendo correctas.

3. Cambia tus costumbres

A nadie le gusta, pero no nos queda más opción. Los precios están obligando a los consumidores  a abandonar las costumbres de toda la vida y cambiar hábitos muy arraigados.

Es cierto que, tradicionalmente, la mayoría de las oficinas utilizaban demasiadas luces y las dejaban encendidas día y noche. Si quieres seguir siendo competitivo, tú y tus empleados debéis adoptar medidas más económicas y ecológicas.

¿Cómo? Habla con tu equipo. Dales a entender lo importante que es ser responsable a nivel energético, y que sus actos repercuten en las finanzas de la empresa, en la seguridad de sus puestos de trabajo y, en el medio ambiente. Si comprenden que la situación es difícil, seguramente estarán más dispuestos a ahorrar dinero. Si crees que es necesario, cuelga señales por  toda la oficina, recordándoles que deben apagar las luces y los ordenadores al salir de la oficina, o que prefieres que no carguen sus dispositivos móviles personales en sus puestos de trabajo. También puedes recompensar a las personas que mejor pongan en práctica estas medidas de ahorro energético.

Una vez que tu personal se comprometa a participar en tu plan de acción, puedes introducir las siguientes medidas para reducir aún más el coste de la energía de tu oficina:

  • Instala interruptores con temporizadores en las zonas comunes que no estén en uso constante, por ejemplo, pasillos, corredores y escaleras.
  • No dejes las luces encendidas durante toda la noche. Incluso si tienes problemas de seguridad que te obligan a dejarlas encendidas, puedes ajustarlas a un nivel más tenue.
  • Usa bombillas de bajo consumo: con mínimo esfuerzo de instalación puedes llegar a conseguir cientos de dólares de ahorro.
  • Recuerda a todos tus empleados que apaguen sus ordenadores por la noche, en lugar de dejarlos encendidos, o poniéndolos en modo ausente.
  • Apaga las impresoras u otros equipos eléctricos cuando no estén en uso.
  • Si sospechas que el funcionamiento de cierto equipo no es correcto, insiste en que te lo arreglen rápidamente.
  • Invierte en sistemas o aparatos con altos grados de eficiencia energética.
  • Si alquilas tu equipo de oficina, asegúrate que te proporcionen modelos de uso de energía eficiente.
  • Instala diodos electroluminiscentes (LED) en las señales de salida y remplaza los antiguos signos incandescentes. Los primeros duran hasta 15 veces más, y utilizan mucha menos energía.
  • Instala fotocélulas en las entradas exteriores y en tu iluminación de seguridad para detectar automáticamente si se requiere iluminación o si debe permanecer apagada.
  • Instala termostatos automáticos y programables para controlar la calefacción y la refrigeración de la oficina. La mayoría de dispositivos ofrecen opciones flexibles que te permiten cambiar la configuración para los diferentes días de la semana, los fines de semana y los días festivos.

4. Consulta con un asesor de energía

Por último, una simple llamada a un asesor de energía puede que sea lo que necesitas para reducir tu factura de electricidad comercial.

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